Inauguración de la primera máquina expendedora de marihuana en Seattle

La ciudad de Seattle, al noroeste de Estados Unidos, inauguró su primera máquina expendedora de derivados del cannabis, en la que los usuarios podrán obtener cogollos y comestibles elaborados con marihuana tras pasar positivamente un control de identificación. Washington, (estado al que pertenece Seattle) es de los pocos que permiten legalmente el consumo y la venta de marihuana para uso recreativo, lo que ha permitido a la empresa American Green, creadores de esta máquina, aterrizar en la ciudad.

Aquellos consumidores mayores de 21 años que lo deseen pueden adquirir hasta 28,3 gramos de flor de marihuana en paquetes de 3,5 gramos, que se venden a 45 dólares (aproximadamente 40 euros) cada uno. Además, las expendedoras bautizadas como ZaZZZ, también venden bebidas energéticas elaboradas con infusión de cannabis, galletas hechas con marihuana y productos asociados al consumo de este estupefaciente; como es por ejemplo un kit de laboratorio para analizar el grado de calidad de la hierba.

 

Expendedora de Marihuana en Seattle

Máquina ZaZZZ de American Green | Foto de EFE

 

Las máquinas se encuentran a la entrada del dispensario de marihuana Seattle Caregivers, y sólo están operativas durante las horas de apertura del local. Para comprar, los usuarios tienen que escanear un documento identificativo que pruebe que son mayores de 21 años, acto seguido la propia máquina (que dispone de cámara incorporada) compara su aspecto físico con el de la fotografía del carné para garantizar que no exista fraude.

La marihuana recreativa ha ganado terreno durante los últimos años en EE.UU. con su legalización en referendos populares en cuatro estados diferentes (Colorado, Washington, Oregón y Alaska) y en el Distrito de Columbia, aunque en este último caso su aprobación depende del Congreso.

El cigarro que se apaga solo

Cigarro apagadoSí, no habéis leído mal,  estos cigarros no serán lo último que se encuentre para que la gente deje de fumar, pero el objetivo principal no es este; es el de salvar de los incendios desatados por ellos y resguardar así hogares y miles de hectáreas de bosque que cada año se hacen humo por una colilla.

Los cigarrillos en cuestión deberán tener como característica principal la capacidad de apagarse en el tiempo de un minuto si el fumador no da ninguna calada. Para que el futuro cigarrillo se apague solo se introducirán dos capas de celulosa y una sal de ácido algínico de sabor neutro, que esparcidas sobre el tabaco le quitan el aire a las brasas en cuanto se deja de aspirar.

Los cigarrillos propuestos por la Unión Europea fueron experimentados en Bruselas y se manifestó entusiasmo con el producto después de probarlo y constatar cómo se apagaba apenas un minuto después de la última calada.

En España, la Asociación Profesional de Expendedores de Tabacos y Timbre de Zaragoza, comunicaba que las empresas tabaqueras  en nuestro país ya habían comenzado la comercialización de este nuevo tipo de cigarrillos:

La Comisión Europea pretende que el tabaco que se comercialice en la Unión Europea a partir del 17 de noviembre sea de reducida propensión a la ignición. Esta normativa se ha inspirado en normas ya vigentes en Estados Unidos y Canadá. Su comercialización será progresiva hasta que todos sus portafolios se hayan sustituido por completo antes del próximo mes de noviembre. Para adaptarse a la normativa tan solo sustituirán el papel por uno de la misma calidad, con franjas que actúan como “bandas rugosas de desaceleración”, reduciendo la velocidad de combustión del cigarrillo. Este papel seguro contiene unas bandas que actúan como barrera para que se apague el cigarrillo abandonado. Este cambio no le afecta en nada a los fumadores, será como el tabaco de liar que no se consume cuando se deja en un cenicero. No se producen cambios en la mezcla de tabaco, ni en la presentación del producto por tanto, el sabor de los cigarrillos sigue siendo el mismo de siempre.

El cambio en ningún momento influye en el formato de las cajetillas ni en la codificación de las mismas. Todo apunta a  ser una iniciativa de naturaleza práctica y sin mayor incidencia en la venta del tabaco.

Con esto, a partir del próximo 17 de noviembre todos los cigarrillos que se vendan en España deberán estar fabricados con un papel de baja combustión que se extinguirá si no se está fumando.

Suprimidas las máquinas expendedoras de tabaco en Inglaterra

Mientras que en España se han ampliado los puntos de venta de tabaco, y se ha abierto un punto importante de negocio en las tiendas de conveniencia, en Inglaterra desde el primer día del mes de octubre (sábado día 1) no se puede comprar cajetillas de cigarros en máquinas expendedoras debido a que han sido suprimidas por Ley.

Desde hace tiempo esta medida estaba aprobada, pero ha sido ahora cuando ha entrado en vigor y muy pronto será cuando se notarán los efectos, sobre todo en los operadores de vending. Solamente se salvarán los dispositivos dispensing, es decir; aquellos que no disponen de medios de pago automatizados y están atendidos por los empleados del establecimiento.

 

Señal de prohibido fumar

 

El objetivo principal ha sido el de disuadir a los jóvenes británicos a que no lleguen al hábito del tabaco. Según información de la British Health Foundation, cada año unos 200.000 jóvenes se incian en este vicio.

Las sanciones se fijan en unas 2.500 libras (2.920,22 €) para aquellas empresas que sigan ofreciendo el tabaco o haciendo publicidad del mismo. Otro de los argumentos destacables para prohibir estas máquinas es que no existía control sobre las ventas a menores.

El Gobierno aprueba la venta en tiendas de conveniencia

El pasado 16 de septiembre el Gobierno aprobó, tras la reunión del Consejo de Ministros, un Real Decreto Ley que autoriza a las tiendas de conveniencia a la venta de tabaco de forma exclusiva a través de las máquinas expendedoras.

Para todos aquellos que no estén al corriente, las tiendas de conveniencia son aquellos establecimientos con menos de 500 m² con un horario comercial superior a las 18 horas y con un periodo de apertura de 365 días al año, de ahí el nombre popular, 24 horas.

 

24/7/365

 

La decisión se adscribe bajo el marco actual de medidas contra el tabaquismo, conocida popularmente como Ley Antitabaco. Anteriormente y según la Ley 42/2010 de 30 de diciembre solamente podían vender tabaco las tiendas de conveniencia situadas en las gasolineras. José Blanco, Ministro de Fomento y Portavoz del Gobierno ha confirmado que se amplía dicha autorización a todas las tiendas de conveniencia, independientemente de su ubicación.

El departamento de prensa de La Moncloa ha transcrito la intervención de José Blanco de la siguiente manera:

Las tiendas de conveniencia, cuya definición está incluida en la Ley de Horarios Comerciales, son aquellas que, con una superficie útil para la exposición y venta al público no superior a quinientos metros cuadrados, permanezcan abiertas al público, al menos, dieciocho horas al día y distribuyan su oferta, en forma similar, entre libros, periódicos y revistas, artículos de alimentación, discos, vídeos, juguetes, regalos y artículos varios. Es imprescindible que cumplan este mix de oferta.

La comercialización del tabaco en las tiendas de conveniencia se regirá por el mismo sistema comercial vigente para la venta de tabaco en locales de ocio y quioscos en la vía pública, esto es, mediante máquinas expendedoras. No se venderá tabaco de forma directa, ya que los únicos establecimientos autorizados para la venta directa de tabaco son los estancos.

Según la normativa de control de venta de tabaco, que también deberán seguir las tiendas de conveniencia, el establecimiento enviará la solicitud al Comisionado del mercado del Tabaco. El establecimiento debe también inscribir el número de de máquina expendedora en el listado del Comisionado, así como el nombre del estanco de su zona del que se va a surtir. Estas medidas permiten un control riguroso de la venta de tabaco.

La aparición de más terrazas por la Ley Antitabaco

Las primeras consecuencias de la aplicación de la Ley Antitabaco, fue la incrementación de las terrazas en restaurantes y cafeterías, y este verano el dato ha sido bestial.

Como referencia la ciudad de Barcelona, por su potencial turístico y su sector hostelero. El consistorio barcelonés concedió 1.465 nuevas licencias para instalar terrazas en locales de hostelería el primer semestre de 2011, lo que respresenta un aumento del 62,7% respecto a las cifras obtenidas en el año anterior. La capital catalana cuenta ahora con nada más y nada menos que 3.800 terrazas autorizadas frente a las 2.335 del año pasado.

En estos tiempos, se ha hecho más flexibles las condiciones y se han abaratado las tasas para la petición de este tipo de licencias, ayudando al profesional de comercio a cumplir con la normativa contra el tabaco.

Y es que la Ley Antitabaco aprieta, pero no ahoga. La prohibición de fumar ha traído como resultado directo un alud de solicitudes de licencias para terrazas también en la capital de Las Palmas, solamente durante los primeros días del año se pidieron 15 nuevos permisos y se realizó más de una quincena de consultas.

 

Cierre de terrazas

 

En el Ayuntamiento afirman que no había habido nada parecido en los últimos años, ni siquiera cuando se abolió la tasa por la concesión de terrazas. Solamente en el año de 2010 se pidieron cerca de 100 permisos de nueva concesión, que se unieron a las 115 renovaciones, hasta sumar 215 concesiones. Pero el ritmo de principios de este año fue muy superior a la media de 2010, que era de 9 solicitudes mensuales, algo más de la mitad de las registradas solamente en el mes de estreno de la polémica normativa.

Y es que desde 2010, la Comunidad Autónoma de Canarias tiene 355 bares menos que en 2010 según datos del Instituto Nacional de Estadística, eso coloca a nuestra Comunidad Autónoma en la cuarta posición en el ranking de establecimientos de bebidas cerrados. El primer puesto es para Madrid, con casi 700 bares menos, seguida de Andalucía con 425 y Galicia con 370; pero el dato es más alarmante para las Canarias cuando tenemos en cuenta que en las tres Comunidades Autónomas nombradas anteriormente existe el doble de bares.

En cuanto a la separación por provincia, cerca de 265 corresponden a Las Palmas mientras que 320 corresponden a Santa Cruz de Tenerife.